Hoy por hoy el desafío es la innovación en la escuela y esta innovación parece venir de la mano de las llamadas Nuevas Tecnologías de la comunicación y la información. Desde las políticas públicas, hace muchos años se está en este camino, con muchos desaciertos, ya que múltiples esfuerzos económicos no han dado demasiados resultados. Después de años de acciones organizadas desde las autoridades, nos encontramos con unos pocos docentes pioneros en distintas escuelas, que luchan y se emocionan con sus logros y son premiados por sus esfuerzos y todo queda allí. Los que estamos en este camino nos encontramos frecuentemente en eventos relacionados al tema y compartimos nuestra pasión, mientras el resto observa, algunos con apatía, indiferencia, otros con temor, viendo amenazados sus tranquilos espacios de trabajo.
El enfoque ha ido cambiando: en un primer momento se invirtieron grandes cantidades de dinero en computadoras, que quedaron obsoletas sin que nadie aproveche su potencial educativo. Quedaron aisladas en una sala donde solo el profesor de informática se sentía cómodo. Luego se vio la necesidad de capacitar a los docentes para que se animaran a ingresar a ese espacio. Pocos fueron los que se animaron y con grandes resistencias, y no llegó a plasmarse más que en capacitación en algunas herramientas, las más sencillas, pero sin comprender demasiado cómo potenciar el aprendizaje del alumno a través de ellas.
Ya nadie duda que el cambio no puede partir de un solo elemento, sino que se debe abarcar todos las instancias de la institución: desde el director, un líder que, en primer lugar, tiene que estar convencido de que la innovación será positiva para su escuela, que debe comprometerse a organizar un proyecto coherente, y permitir a sus docentes capacitarse para llegar a buen puerto, en tiempos que no sean robados a su vida personal; hasta equipos actualizados, con programas de fácil acceso y múltiples posibilidades, una conexión a Internet óptima, absolutamente necesaria en este año 2010, para que nuestros alumnos reciban el conocimiento y las habilidades necesarias para manejarse en la vida, en un marco de trabajo donde tanto docentes como alumnos se sientan motivados, los alumnos a aprender y los docentes a enseñar, fundamento de la escuela que hoy, en nuestra escuela pública, aparece totalmente desdibujado.
Y si no lo creen, escuchen la novedad del momento: se permitirá a los alumnos llevarse tres materias…

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